En un mundo ideal, las felicitaciones de cumpleaños huelen a tarta, a vela y a hipocresía contenida…
Parásitos políticos: Cuando Rufián y Montero intentan (sin éxito) abrazar el populismo con el independentismo más rancio
Dicen que los opuestos se atraen. También dicen que el amor es ciego. Y, en este caso, debe de ser directamente miope, sordo y con falta de tacto…
Salvador Illa: El enterrador de la justicia en Cataluña
Desobediencia en Cataluña: Illa desafía al TSJC y los defensores del español pasan al ataque con un plan jurídico y...
La pandilla del rescate: medio millón en una bolsa, y después, cara de inocentes
Hay imágenes que duelen más que una factura de Hacienda. Y luego están las que deberían dar vergüenza ajena: la de esos políticos y comisionistas…
Indemnización para etarras: Sánchez ya tiene su bozal de paja, y el PSOE su lápida moral
No hay excusa. No hay «complejidad». No hay «malentendido». Lo que ha pasado esta semana en la Comisión Constitucional es una puñalada directa a la dignidad de las víctimas del terrorismo…
La hipocresía como arte de Estado: El Gobierno denuncia extremismos ajenos mientras pacta con quienes quieren romper España
El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, esa misma cueva de la que salen comisionados para celebrar 50 años…
Los 300.000 niños robados del franquismo: Un auténtico golpe de efecto del progresismo sanchista
Hay genios del mal, y luego está Baltasar Garzón, que probablemente ni siquiera merece esa categoría. Más bien es un prestidigitador de pacotilla…
Justicia de clase, Indulto a la jauría: Yolanda Díaz y el gobierno de los mentirosos profesionales premian a quienes arruinaron una familia mientras España asiste impotente
Que una vicepresidenta del Gobierno mienta en el Consejo de Ministros es noticia. Que lo haga sabiendo que miente, y que además se sienta orgullosa…
Javier Ruiz el aprendiz de Sánchez: El bulero de oro que la izquierda vitorea mientras usted paga el chiste
Que un periodista viva de las subvenciones públicas mientras difunde mentiras ya es, de por sí, un chiste de mal gusto…






























