Cuando la UCO saca las vergüenzas a la Trapacera Pilar Alegría

May 12, 2026

Sucesos España - Portada 5 NOTICIAS 5 Cuando la UCO saca las vergüenzas a la Trapacera Pilar Alegría

Los encuentros privados que no eran tan privados

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha confirmado lo que el sentido común ya susurraba: José Luis Ábalos sí estuvo en el parador de Teruel, y no precisamente para promocionar el turismo de interior. Los investigadores hablan de «encuentros privados», una fórmula diplomática para decir que el entonces ministro viajó a Aragón por motivos que jamás figurarán en ninguna declaración institucional.

Koldo, el rey de los billetes (opacos)

Pero lo que convierte el viaje en caricatura es el papel del eterno asistente Koldo García. La UCO constata que este pagaba billetes de tren a mujeres para que se desplazaran hasta el parador. Billetes pagados con dinero cuyo origen los investigados prefieren tratar como si fuera un secreto de Estado. No hay fiesta, dicen, pero sí hay transporte, pernoctación y encuentros privados. Vamos, como una fiesta pero sin el incordio de llamarla por su nombre.

Pilar Alegría contra la UCO: negar por sistema

Aquí entra en escena Pilar Alegría, entonces portavoz del Gobierno y experta en declaraciones que envejecen peor que un yogur caducado. Ante la comisión de investigación del Senado, la ministra negó rotundamente «la famosa fiesta». Su estrategia fue tan sencilla como suicida: llamar mentirosos a los agentes de la UCO antes de que estos tuvieran oportunidad de publicar sus conclusiones.

Desprestigiar a la Guardia Civil por amor al cargo

Hoy, con el informe sobre la mesa, el bochorno es mayúsculo. Alegría no solo ha mentido —o ha padecido esa amnesia selectiva que tanto éxito tiene en Moncloa—, sino que ha desprestigiado deliberadamente a nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Porque decir ante la Cámara alta que no ocurrió nada cuando la Guardia Civil ya olfateaba lo contrario es, sencillamente, escupir sobre el trabajo de quienes dedican su vida a perseguir delitos.

La portavoz de las mentiras (como su presidente)

Y lo más triste es que Alegría no actúa sola, sino como fiel reflejo de la estrategia oficial: negar hasta que la evidencia duela, y luego seguir negando. La portavoz ha demostrado, una vez más y más que nunca, ser la correa de transmisión de las mentiras presidenciales. Si Pedro Sánchez ha convertido la tergiversación en arte, ella es la aprendiz más aventajada.

En cualquier democracia seria, esto se paga con un cargo

En cualquier democracia del mundo con un mínimo de respeto institucional, una ministra portavoz que es desmentida por el principal cuerpo de investigación del Estado tendría dos opciones: dimitir o ser cesada de inmediato. Pero aquí, en esta singular versión de la democracia donde el relato vale más que los hechos, Alegría no solo no dimite, sino que es felicitada por su «firmeza».

Los palmeros socialistas, o cómo aplaudir la vergüenza ajena

Mientras tanto, los palmeros socialistas —esa legión de aplaudidores profesionales que confunden la lealtad con la sumisión— siguen sin abrir los ojos. O quizá los abren a propósito, pero han decidido que reconocer la evidencia duele menos que perder el chollo. Porque aceptar que Ábalos mintió, que Koldo pagó viajes con finalidades poco académicas y que Alegría faltó a la verdad ante el Senado supondría admitir que sus dirigentes no solo mienten, sino que avergüenzan a cualquiera que conserve un mínimo de decencia.

Tanto alardeabas de tu tierra aragonesa, pero la bravura y la honradez de los baturros no se demuestran con pañuelo en el cuello, sino con dignidad en el escaño. Y la tuya, señora Alegría, lleva tanto tiempo de baja laboral que ya ni la busca la Seguridad Social.

 

Tal vez te gustaría leer esto