Una fábula sobre la lengua como ariete, las disculpas como moneda de cambio y los sepultureros que cavan en silencio mientras la política identitaria entierra el sentido común…
Estas viendo contenido de: SEPULTURERO
Óscar López, el sepulturero: Ataca a un muerto porque no sabe ganar a los vivos
El ministro, derrotado en Aragón, desentierra a Lambán para justificar su mediocridad. Un ejercicio de canallería política…

























