Arranque temporada: un hermano ejemplar en el Raval
El año comenzó con un clásico del género: un hermano matando a otro en el Raval por una disputa familiar. Original, sangriento y con moraleja: en Barcelona, hasta los lazos de sangre se cortan con cuchillo.
La geografía del desastre: más pueblos, más puñaladas
Luego llegaron Cervelló, Sant Joan de les Fonts, Santa Perpètua, Vilanova del Camí, Esplugues… Un tour de force macabro por la geografía catalana que las guías turísticas aún no se atreven a publicar.
Cinco meses muy animados
En cinco meses que superan las expectativas: Sentmenat, Sant Andreu, Badalona, Tàrrega y Sants-Montjuïc se turnaron para ser escenario de nuevos apuñalamientos mortales. Muchos protagonizados por menores de edad o personas con amplio currículon delictivo. Porque la igualdad también llega a la violencia: todo el mundo tiene derecho a apuñalar, sea cual sea su edad o sus antecedentes.
Esplugues: multiculturalidad con saña
El broche de oro, este mismo domingo en Esplugas: un varón magrebí acabó con la vida de una mujer china de 41 años. La multiculturalidad, aplicada con saña.
Machetes en la Feria de Abril: el folclore que no cesa
Un menor fue atacado con un machete por una veintena de jóvenes a la salida de la Feria de Abril del Fòrum. Sólo faltaba el mantón y el cante.
Hospitalet: triple empate técnico a puñaladas
En l’Hospitalet, una pelea entre dos grupos dejó a un hombre apuñalado en zona lumbar, tórax y abdomen. Un triple empate técnico.
Plaza Catalunya: el centro turístico también se apunta
Y en plena plaza Catalunya, otro apuñalamiento, a plena luz del día, para que los turistas no se sientan defraudados.
Parlon: “Los datos bajan, lo que suben son los cadáveres”
La consellera admite entre dientes que siete ataques con arma blanca en cinco días “hacen difícil defender los datos públicamente”. Pero los defiende. Por supuesto. Porque en el papel los delitos han bajado. Lo que han subido son las puñaladas, las muertes, el miedo.
Soluciones: Mangas verdes y controles intermitentes
Así que, ante la oleada, la solución es brillante: reforzar los controles de armas blancas en parques, zonas de ocio y salidas de transporte público. “A buenas horas”, diría el refrán. Porque un cuchillo se detecta fácilmente si el que lo lleva no tiene prisa ni chaqueta larga.
Vecinos: “Patrullas, por favor” (mensaje no recibido)
Los vecinos de Nou Barris, Santa Coloma o el Raval siguen pidiendo patrullas policiales. Pero seguramente se han perdido el mensaje institucional: “Todo va bien, solo hay que evitar discusiones, peleas, ferias, metros, plazas, parques, banquetes familiares y, sobre todo, tener la mala suerte de cruzarse con alguien que lleve un arma blanca”.
10.000 armas requisadas… y las que faltan
En Cataluña, según datos oficiales, ya son más de 10.000 las armas blancas requisadas en un año. Las que no se requisan, cortan.
Viva la seguridad en Cataluña (y que aproveche)
La idea de una Cataluña “más segura” se desmonta sola, como un castillo de naipes al que le falta un piso… o le sobran los cuchillos clavados. Los delitos quizá sean menos numerosos, pero la creatividad violenta no para de crecer. Y mientras unos entierran a sus muertos, otros siguen insistiendo en que no pasa nada. Viva la seguridad en Cataluña. Y que aproveche.








