Una fábula sobre la lengua como ariete, las disculpas como moneda de cambio y los sepultureros que cavan en silencio mientras la política identitaria entierra el sentido común…
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Sánchez: El fiscal defendió la verdad, la que tiene que pedir perdón es Ayuso
En un alarde de virtuosismo narrativo que haría palidecer a Las Hermanas Wachowski…

























