Pedro Sánchez la Lapa de la Moncloa

May 18, 2026

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El despertador del PSOE andaluz: suena 40 años tarde

Parece que en el PSOE andaluz, ese laboratorio de resistencias donde los cadáveres políticos van a hacer prácticas de resiliencia, por fin han encendido la luz. Y vaya espectáculo. Entre bostezos y carpetazos, han lanzado al ruedo las primeras críticas contra su nueva bestia de carga: María Jesús Montero. La vicepresidenta, ministra y ahora también señora de los suspensos en Andalucía ha cosechado lo que se siembra: el mayor hostión electoral que memoria socialista recuerda en su antiguo fortín del sur.

La sorpresa de los naúfragos: «¿Alguien va a asumir responsabilidades?»

Resulta que en el partido están sorprendidos. ¡Cómo si no hubiera pasado nada! Llevan años alimentando la máquina de la desconexión territorial, de la soberbia de cortijo y de la dialéctica del «cuanto peor, mejor para nosotros si el otro es más feo». Y ahora, cuando las urnas les devuelven el reflejo de su propia mediocridad, preguntan: «¿Alguien piensa asumir responsabilidades por el mayor hostión electoral?» Ay, corazón, pero si el problema no es quién las asume, sino que en este partido la responsabilidad es un concepto tan exótico como la lluvia en Almería.

El verdadero espectáculo: el presidente percebe

Ahí está la gracia. La verdadera comedia no es la derrota andaluza, sino lo que ocurre a 400 kilómetros al norte, en el despacho oval de la Moncloa. Mientras en el PSOE-A se rasgan las vestiduras con puntería de cirujano (porque claro, la crítica es interna, no vaya a ser que se entere el electorado), Pedro Sánchez demuestra una vez más que tiene un máster en aferrarse al poder con una fuerza que haría palidecer a un percebe en una tormenta.

Sánchez: el único animal político con capacidad de succión infinita

Sánchez se ha convertido en la Lapa de la Moncloa. Da igual que le suba la marea de la corrupción, que le golpeen las olas de la mayoría absoluta del PP, o que los socios de investidura le exijan la luna y su albedo. Allí sigue. Pegado. Imperturbable. Con una ventosa ideológica que no entiende de desgaste, de derrotas, de hostiones andaluces ni de nada que no sea su propia supervivencia. Ya no gobierna: se férrea.

La estrategia del calamar: soltar un tentáculo para seguir pegado

¿Y qué hace la Lapa mientras el PSOE andaluz finge un examen de conciencia? Pues seguir moviendo fichas, recomponiendo el tablero para que nadie le robe el sitio. Da igual que Montero haya sido la candidata fallida en Andalucía: al día siguiente, ya tenía un ministerio nuevo y una sonrisa de foto fija. Porque en el universo Sánchez, las responsabilidades son como los escrúpulos: algo que cuentan que existe, pero que nadie ha visto jamás.

La pregunta que nadie se atreve a hacerse (y todos saben la respuesta)

Lo realmente trágico (o cómico, según se mire) es que el PSOE andaluz se queje ahora. ¿Dónde estaban esas críticas cuando se diseñó una campaña más plana que una tabla de planchar? ¿Dónde cuando se impuso una candidata de perfil bajo y aroma a despacho ministerial en lugar de pisar el barro andaluz? ¿Dónde cuando el partido decidió que el problema de Andalucía no era la gestión, sino que los andaluces eran unos desagradecidos?

El pacto de silencio: críticas de usar y tirar

Ahora surgen las primeras críticas. Como si fueran una especie rara en extinción. Pero no se preocupen, que durarán lo que un caramelo en la puerta de un colegio electoral: hasta que Ferraz mueva un dedo y recuerde a todos que la línea es una, santa e inquebrantable. Y que el que la critique, se va a la lista de los desleales.

Reparto de papeles: la felpuda, los enterraos y el inquilino perpetuo

En resumen: El PSOE andaluz descubre el fuego mientras su líder nacional lo retrata con la comodidad de un oligarca ruso. María Jesús Montero, como una heroína trágica involuntaria, asume su papel de felpudo electoral con dignidad de ministra. Y Pedro Sánchez, agarrado a la butaca de la Moncloa con una fuerza casi sobrenatural, nos demuestra que en este país la única responsabilidad que se asume es la de no soltar el poder ni aunque el suelo tiemble.

Para andaluces despistados

Así que ya saben, señores socialistas andaluces: dejen de hacerse preguntas incómodas. Porque aquí el único que no se entera de nada es el que espera que una lapa se baje voluntariamente de su roca. O se va el pez, o se va la lapa. Pero viendo la fuerza de su ventosa, mejor vayan buscando otro acuario.

«Pedro Sánchez no gobierna para España: gobierna para la foto de Pedro Sánchez en la Moncloa. Es el primer presidente en la historia cuya única ideología es su propia cadera pegada al asiento. No hay proyecto, no hay legado, no hay país: solo una lapa con corbata que confunde la resistencia con la dignidad, y la supervivencia con el servicio público.»

 

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