El Ministerio del Interior o la casa de los líos: cuando el «derecho de pernada» se viste de uniforme

Feb 17, 2026

Sucesos España - Portada 5 NOTICIAS 5 El Ministerio del Interior o la casa de los líos: cuando el «derecho de pernada» se viste de uniforme

Marlaska, Zoido y la extraña habilidad de Interior para ascender a depredadores. El último capítulo: el DAO dimite por violación, pero el historial es tan largo que da para una serie.

Si algo está demostrando el Ministerio del Interior en los últimos años es que, para ciertos altos cargos, la carrera policial no se mide por méritos profesionales, sino por la capacidad de sortear denuncias por acoso y agresiones sexuales con la misma soltura con la que esquivan los protocolos internos. La reciente dimisión del Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía, nombrado a dedo por el actual ministro Fernando Grande-Marlaska a principios de agosto, no es un caso aislado. Es la punta del iceberg de un cuerpo donde el «derecho de pernada» parece haberse institucionalizado.

El ahora ex número dos de la Policía, mano derecha de Marlaska, ha tenido que dejar su cargo después de que una agente le denunciara por violación brutal. No contento con ello, el alto cargo está imputado por cuatro delitos. Pero no se preocupen, que en la Policía Nacional estos pequeños detalles no empañan una brillante carrera: el talibán de la seguridad ciudadana se va, pero deja una estela de impunidad que huele a naftalina franquista.

Zaragoza, la joya de la corona: un acosador condenado al frente de la unidad contra la violencia machista

Si creían que la cosa no podía ser más grotesca, bienvenidos a Zaragoza. Allí, el comisario A. J. R. S. ha estado varios meses al frente de la Brigada de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Aragón, que incluye la Unidad de Familia y Mujer (UFAM), esa unidad creada precisamente para proteger a las víctimas de violencia de género. ¿El currículum del comisario? Nada del otro mundo: condenado en firme por el Tribunal Supremo y la Audiencia de Guipúzcoa por acoso sexual con prevalimiento del cargo. O sea, un auténtico especialista en la materia.

Lo más increíble del caso es que A. J. R. S. llegó a ese puesto de responsabilidad cuando quien dirigía la Jefatura Superior de Aragón era José Ángel González, el mismo que ahora ha tenido que dimitir como DAO por violación. Vamos, que en Interior no solo se protegen entre ellos, sino que se premian mutuamente con ascensos. Una especie de hermandad del acoso: tú me cubres en Madrid, yo te coloco en Zaragoza.

Lérida, Madrid y la India: el catálogo de la vergüenza

Pero la cosa no acaba ahí. En diciembre del año pasado, cesaban al jefe de la Policía Nacional en Lérida, Antonio Royo Subías, después de que se conociera que tenía una condena por acoso sexual. ¿El delito? Acosar y requerir sexualmente a una subordinada en el País Vaso en 1999. Sí, han leído bien: 1999. Han tenido que pasar más de dos décadas y un ascenso para que alguien en Interior se diera cuenta de que quizá no era la persona más idónea para un cargo de responsabilidad.

Y no olvidemos al comisario Mauricio Moya Lucendo, aquel que fue condenado por la Audiencia Provincial de Madrid a siete meses de prisión por acosar sexualmente a una inspectora en 2006. A Moya, que ya había sido promocionado a la cúpula por el gobierno de Rodríguez Zapatero, le absolvieron de otro delito similar por prescripción. Porque claro, si acosas a dos inspectoras y logras que pase el tiempo suficiente, al final todo se olvida. O casi.

Para terminar el tour por la geografía del despropósito, viajamos a la India. Allí, el comisario Emilio de la Calle, consejero de Interior en la Embajada española, se enfrenta a una orden del magistrado de la Audiencia Nacional Francisco de Jorge que le prohíbe comunicarse con la subinspectora a la que presuntamente acosó laboral y sexualmente en Nueva Delhi. Porque, efectivamente, no hay mejor embajador de la igualdad y el respeto español que un alto cargo denunciado por acoso en el extranjero.

Marlaska, entre la limpieza y la podredumbre

Fernando Grande-Marlaska, juez estrella en la lucha contra ETA y ahora ministro estrella en la promoción de acosadores, prometió una renovación de la cúpula policial cuando llegó al ministerio. Y vaya si la ha cumplido. Ha renovado la cúpula, sí, pero con los mismos muebles viejos y apolillados que ya estaban en la época de Zoido.

El problema no es solo que estos casos existan; es que demuestran una estructura que permite, cuando no fomenta, que los depredadores sexuales asciendan a puestos de poder. Porque al fin y al cabo, ¿qué mejor currículum para dirigir la unidad contra la violencia machista que haber sido condenado por acoso? ¿Qué mejor aval para ser número dos de la Policía que estar imputado por cuatro delitos de violación?

Marlaska tendrá que explicar cómo es posible que su mano derecha haya durado en el cargo lo que un caramelo en la puerta de un colegio, y cómo su ministerio se ha convertido en un paraíso para acosadores con carrera. Pero no se preocupen, seguro que encuentra una solución: ascenderlos a todos a la Embajada de la India. Allí, al menos, están lejos. O no.

 

Contenido de Interés

Noticias Indignantes (INSTAGRAM)

El enfoque principal de esta Red Social es compartir contenido visual, como fotos y videos.

Nuestro colaborador difunde nuestras noticias en redes sociales. Tanto en Instagram, X, Facebook y Telegram.

Tal vez te gustaría leer esto