La traición del PSOE a las víctimas mortales tras la muerte de Franco

Ene 18, 2026

Sucesos España - Portada 5 MEMORIA HISTORICA 5 La traición del PSOE a las víctimas mortales tras la muerte de Franco

La traición negociada: cómo el PSOE blanqueó a ETA y traicionó a sus víctimas, 2ª Parte

«Hoy estamos mejor que hace un año. Dentro de un año estaremos mejor», declaró el presidente José Luis Rodríguez Zapatero el 29 de diciembre de 2006. Veinticuatro horas después, una furgoneta bomba explotaba en la T4 de Barajas, matando a dos personas y enterrando la esperanza de un diálogo.

La historia política reciente de España está marcada por una paradoja trágica: el intento de comprar paz presente concediendo legitimidad a quienes sembraron décadas de terror. La reciente firma de un acuerdo entre el Gobierno de Pedro Sánchez y EH Bildu para prorrogar el escudo social durante 2026 es solo el último capítulo de una larga estrategia de pactos cuyo precio último es la dignidad de las víctimas y la integridad del Estado de derecho.

La traición negociada: cómo el PSOE blanqueó a ETA y traicionó a sus víctimas… Leer Más →

El precio de 853 vidas: ETA, una máquina antidemocrática

Los números no mienten, y los de ETA son aterradores. La banda terrorista acabó con la vida de al menos 853 personas e hirió a más de 2.600. La narrativa que intenta presentarla como un grupo de resistencia antifranquista se desmorona ante la cronología: solo el 5% de sus asesinatos se cometieron antes de la muerte de Franco en 1975. La democracia no aplacó su violencia; la intensificó.

Los años más sangrientos fueron precisamente los de la Transición y consolidación democrática: 1978, 1979 y 1980, con 65, 86 y 93 asesinatos respectivamente. En total, en ese trienio de plomo fueron asesinadas 237 personas.

La estrategia de ETA fue clara en su selección de víctimas. Seis de cada diez asesinados pertenecían a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o al Ejército. Entre ellos, 203 guardias civiles y 146 policías nacionales, hombres y mujeres que representaban la legalidad democrática. Pero la crueldad no conocía límites: el atentado más mortífero, en el Hipercor de Barcelona en 1987, mató a 21 civiles que solo estaban comprando. Entre las víctimas también hubo 59 mujeres y 20 menores de edad, algunos de ellos niños que vivían en casas cuartel.

El proceso Zapatero: cuando el diálogo se convirtió en rendición

El intento más controvertido de acabar con ETA mediante la negociación llegó con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En mayo de 2005, el presidente anunció su intención de buscar un «final dialogado», obteniendo el aval parlamentario de todos los grupos excepto el Partido Popular. Mariano Rajoy, entonces líder de la oposición, lo acusó directamente de «traicionar a los muertos».

El 22 de marzo de 2006, ETA anunció un «alto el fuego permanente». Zapatero, optimista, declaró en diciembre de ese año que la situación mejoraba. Su pronóstico se quebró brutalmente 24 horas después, cuando una bomba en el aeropuerto de Barajas mató a dos personas. El proceso había logrado lo inconcebible: elevar a interlocutores políticos a quienes solo merecían el estatus de criminales.

Bildu y Sánchez: la legitimación como estrategia de gobierno

Hoy, la estrategia continúa con diferente rostro pero idéntica lógica. EH Bildu, coalición heredera del brazo político del entorno de ETA, se ha convertido en un socio necesario para la gobernabilidad. Su apoyo es crucial para que el gobierno de Pedro Sánchez mantenga una mayoría en el Congreso.

El último ejemplo es el acuerdo para prorrogar el llamado «escudo social» durante 2026, que incluye la prohibición de desahucios para familias vulnerables y el mantenimiento del bono social eléctrico. Oscar Matute, diputado de Bildu, ha presentado este pacto como fruto de un «trabajo serio y alejado del ruido», marcando distancias con lo que llama el «bloque reaccionario» de PP y Vox.

Mertxe Aizpurua, portavoz de la formación, defiende que estas medidas deberían tener carácter estructural y no depender de prórrogas anuales. Mientras, el PSOE permite que Bildu se atribuya el éxito de políticas sociales que también reclamaban otros socios de izquierda como Sumar y Podemos.

Las víctimas: la memoria frente al pragmatismo

Mientras se firman acuerdos en los despachos, las víctimas continúan su lucha por el reconocimiento y la justicia. Francesc Manzanares, cuya hermana y sobrinos murieron en Hipercor, resume el sentir de muchos: «Me parece muy bien que se cierren heridas, pero aún queda mucho por hacer. Los problemas de las víctimas continúan».

El guardia civil Javier López, herido en 1978, considera que la disolución de ETA fue «una farsa, solo un lavado de imagen para una banda que ha sido derrotada policial, judicial y socialmente». Su escepticismo nace de la experiencia: más de 300 crímenes de ETA siguen sin resolverse, y la banda nunca ha colaborado para aclararlos.

Montxo Doral, ertzaina asesinado en 1996, dejó una viuda, Cristina Sagarzazu, que siendo independentista y vasca, nunca dudó en condenar la violencia: «Mis ideas no son compatibles con la violencia. Mi lucha no es la suya».

La democracia no se negocia

La derrota de ETA como ya se dijo en la 1ª Parte de «La traición negociada: cómo el PSOE blanqueó a ETA y traicionó a sus víctimas» llegó por la perseverancia policial y judicial, la presión internacional y, sobre todo, el rechazo social mayoritario en Euskadi y el resto de España. No llegó mediante concesiones políticas que blanquearan su pasado.

Cualquier gesto de reconciliación debe partir del reconocimiento inequívoco de la injusticia del terrorismo, la condena de sus métodos y el respeto absoluto a las víctimas. Cuando los gobiernos pactan con quienes despreciaron esas reglas, traicionan no solo a los muertos, sino al Estado de derecho que juraron defender.

España no debe olvidar nunca que su libertad se construyó contra Franco, pero también contra ETA. Los pactos de hoy no pueden convertirse en la traición de mañana.

 

Contenido de Interés

Noticias Indignantes (INSTAGRAM)

El enfoque principal de esta Red Social es compartir contenido visual, como fotos y videos.

Nuestro colaborador difunde nuestras noticias en redes sociales. Tanto en Instagram, X, Facebook y Telegram.

Tal vez te gustaría leer esto