Ábalos y Koldo, ante la puerta de la prisión el 27 de noviembre
La justicia tensa la cuerda. El Tribunal Supremo ha fijado una cita crucial para el 27 de noviembre con el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García. No es una vista más. En ella, el juez del ‘caso Koldo’ decidirá si ambos dan el paso más dramático de este proceso: ingresar en prisión provisional o mantener, por ahora, su libertad.
La Fiscalía Anticorrupción aprieta. El magistrado Leopoldo Puente ha convocado esta «vistilla» a petición expresa del fiscal jefe Alejandro Luzón. ¿El motivo? Revaluar las medidas cautelares tras presentarse la acusación formal, que pide penas demoledoras: 24 años de cárcel para Ábalos y 19 años y medio para Koldo. La petición deja poco espacio a la duda: la Fiscalía cree que el riesgo ha cambiado y que la situación procesal de los acusados debe endurecerse.
Un día de alto voltaje jurídico. La fecha no es casual. Mientras en el Supremo se debate el futuro de Ábalos y Koldo, el empresario Víctor de Aldama —otro pilar de la trama— declarará ese mismo día en la Audiencia Nacional por los contratos de mascarillas en Canarias. Y al día siguiente, el turno será para Koldo… con la incógnita de si acudirá al interrogatorio directamente desde la cárcel.
De la libertad a la incertidumbre. Hasta ahora, ambos procesados han permanecido en libertad bajo fianza y con medidas como la retirada del pasaporte y la prohibición de salir de España. Pero el juez ya advirtió en su día que el riesgo de fuga podía «robustecerse» a medida que se acercara el juicio. Ese momento parece haber llegado.
El PP, al acecho. Las acusaciones populares, impulsadas por el Partido Popular, no se han andado con sutilezas: piden 30 años de prisión para ambos y reclaman su ingreso inmediato en prisión. La presión política y mediática se intensifica.
El veredicto interno del juez Puente será clave. En la última comparecencia, consideró que no había indicios suficientes de fuga. Pero el tablero ha cambiado. La acusación está sobre la mesa, las peticiones de condena son estratosféricas y el juicio oral se vislumbra en el horizonte. Todo apunta a que la cuerda se va a tensar como nunca.
27 de noviembre: Día D para la trama Koldo. Un pulso judicial que puede reconfigurar por completo el caso y marcar el destino de sus principales implicados. La libertad de Ábalos y Koldo pende de un hilo.









