RTVE y ‘La cena de los idiotas’: el programa perfecto para el tertuliano perfecto

Jun 6, 2026

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Un acierto involuntario de la televisión pública

Hay decisiones en la televisión pública que rozan la genialidad involuntaria. Y RTVE, en su infinita sabiduría, acaba de dar en el clavo: titular ‘La cena de los idiotas’ al nuevo programa de Gonzalo Miró es, probablemente, el acierto semántico más grande de la corporación en décadas. Porque si hay alguien en este país que conoce la psicología, los argumentos y la dialéctica propia de un personaje de una farsa de Francis Veber, ese es, sin duda, nuestro querido tertuliano.

El diálogo según el que nunca dialoga

Resulta que la cadena pública, financiada con los impuestos de todos los españoles —incluidos aquellos a los que Miró insulta con su sonrisa de político en la noria—, ha decidido regalarle un espacio donde se sentará a hablar con quienes “piensan diferente”. Qué generosidad. Qué apertura de miras. El hombre que ha convertido la descalificación en arte, la boutade en método y la defensa numantina del sanchismo en seña de identidad, ahora ejercerá de anfitrión dialogante. Es como si el lobo organizara una merienda con las ovejas para explicarles lo sabrosas que están.

Mamporrero del sanchismo con horario estelar

Porque no nos engañemos: Gonzalo Miró no es un periodista. Es un mamporrero de lujo, un portavoz sin carné pero con horario estelar, siempre dispuesto a repetir la consigna antes de que Moncloa haya terminado de redactarla. Su papel en las tertulias no es debatir, sino apuntillar. No es argumentar, es descalificar. Si el sanchismo tuviera un altavoz humano, sonaría a ese tono cansino, soberbio y dogmático que Miró ha elevado a categoría profesional.

Bulos de primera, rigor de andar por casa

Pero lo más jugoso no es su estilo, sino su rigor informativo. O la falta de él. Porque hace apenas unos días, el Consejo de Informativos de TVE tuvo que señalar su “mala praxis” tras unas declaraciones con “información no veraz” sobre el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón. Ah, ¿que era un bulo? Otro más. Al loro: el sujeto que ahora va a moderar “el diálogo entre diferentes” lleva en su mochila una colección de desinformaciones que haría palidecer a un chatbot mal entrenado.

Que lo pagamos todos, incluso los insultados

Y aquí está la pregunta incómoda: ¿por qué los españoles tenemos que pagar por esto? Porque Miró no está en una televisión privada, donde cada cual decide qué fango consumir. Está en la pública, la que pagamos todos, la que debería velar por el pluralismo, el contraste y la honestidad. Y en lugar de eso, tenemos al tertuliano oficial del sanchismo soltando bilordios con nuestra nómina.

Premio al idiota oficial: programa propio

Lo peor no es que Miró sea un idiota —término que usamos aquí con todo el cariño que merece el título de su programa—. Lo peor es que RTVE le premia por serlo. Porque en esta España nuestra, si gritas suficiente, si insultas con estilo, si defiendes al gobierno con la fe del converso, al final no te callan: te dan tu propio programa. Y encima le ponen el cartel de “diálogo”. Qué ironía más cruel, qué esperpento más nacional.

Enhorabuena, RTVE: han acertado con el nombre

Así que nada, enhorabuena a RTVE. Por una vez, han acertado con el nombre. ‘La cena de los idiotas’ será fiel a su título. Lástima que los comensales paguemos la cena.

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