Auto judicial en mano: 300.000 euros para un fiscal, 50.000 para una testigo, facturas falsas y reuniones en Ferraz con el número tres del PSOE. Pero el presidente, ay, el presidente… no se enteró
Vamos a dejarlo claro desde el primer segundo: según Pedro Sánchez, él se enteró de todo esto leyendo el periódico. O quizás mientras meditaba en el salón de la Moncloa. O cuando el móvil se quedó sin batería justo el día que su número tres, Santos Cerdán, aparecía como presunto jefe de una trama criminal. Porque, claro, ¿cómo iba a saber el presidente del Gobierno lo que se cocía en la sede de su propio partido, en las reuniones convocadas por su hombre de máxima confianza, cuatro días antes de una carta histórica? Eso sería pedir demasiado. Sería como pedirle a un astronauta que sepa lo que pasa en su propia nave.
“Destruir el procedimiento”: el nuevo lema del PSOE (que no estaba en la pegatina)
El auto del magistrado Santiago Pedraz es una obra de arte literario involuntario. 50 páginas de causa secreta donde la propia Leire Díez, “mano derecha de Santos”, confiesa con una sinceridad pasmosa que el objetivo era “destruir el procedimiento” judicial que afectara al PSOE o al Gobierno. No lo ocultaban. No lo disimulaban. Lo decían. ¿Y Sánchez? Pues en su mundo de paz, amor y pancartas contra la crispación. Mientras tanto, en Ferraz se hablaba abiertamente de comprar fiscales y silenciar testigos. Pero ojo, no vayamos a crisparnos.
300.000 euros para un fiscal: “No había agua”, pero sobraba dinero negro
La organización, tan discreta como un ladrillo en una cristalera, le ofreció 300.000 euros al fiscal José Grinda. Y por si fuera poco, una nota manuscrita de Leire Díez lo explicaba con una metáfora tan críptica como un anuncio de la lotería: “300.000 euros para ayudar a un fiscal que tiene un problema con una menor”. ¿Problema? ¿Ayuda? El eufemismo es tan elegante como una patada en la entrepierna. El resultado de la reunión: “No había agua, al menos de momento”. Traducción: el fiscal no picó, pero la intención y el dinero estaban ahí. ¿Y Sánchez? Seguro que pensando en la próxima foto con una niña vestida de rojo.
Carmen Pano, los 50.000 euros y la compra de una conciencia
Carmen Pano había declarado que metió bolsas de dinero en efectivo en la sede del PSOE. Un detalle menor, una anécdota. La reacción de la trama fue exquisita: “Esta se vende. Debemos saber comprar”. Así, sin complejos, como quien negocia un jamón en el mercado. Le ofrecieron 50.000 euros para que cambiara su versión. Y mientras tanto, en Ferraz, los teléfonos echaban humo con instrucciones como “Negócialo. Si puedes, hazlo”. Pero Pedro, ay, el pobre Pedro, estaba con la mirada perdida en el horizonte, escribiendo cartas a la ciudadanía. Qué bonito es todo cuando cierras los ojos.
El abrazo del oso: 125.000 euros del PSOE, facturas falsas y un abogado contento
Porque esta trama no solo quería corromper, es que además tenía un máster en facturación creativa. El abogado Jacobo Teijelo recibió 125.000 euros del PSOE mediante facturas falsas. El otro abogado, Ismael Oliver, reconocía en una conversación grabada su problema existencial: “Tengo una duda que hemos de resolver… qué concepto pongo en una y en otra” (de las transferencias). ¿Servicios de asesoría? ¿Consultoría jurídica? ¿O quizás “compra de voluntades y tapado de escándalos”? El PSOE se ha convertido en una máquina de hacer transferencias con la misma discreción que un camión de mudanzas en hora punta.
“Me ha mandado Santos ir”: el momento en que Ferraz arde y Sánchez mira para otro lado
El 26 de abril de 2024, cuatro días antes de la famosa “Carta a la Ciudadanía”, Leire Díez avisa: “Me voy de urgencia a Madrid. Me ha mandado Santos ir. Tenemos información que ayudaría al presidente”. ¡Qué casualidad! Justo cuando el jefe del Estado se encerraba a reflexionar sobre el futuro, su número tres convocaba una reunión de urgencia en Ferraz para gestionar información que “ayudaría” a Sánchez. ¿Ayudar a qué? ¿A decidir si se quedaba o se iba? ¿O a saber hasta dónde llegaba el agujero antes de que saltara todo por los aires? Porque si la información era tan útil, lo lógico sería que el presidente la conociera. A menos que no le interesara saber.
“La mano derecha que nunca va a aparecer en ningún lado”: la coartada perfecta
Leire Díez no solo gestionaba la trama, es que además teorizaba sobre el arte de la desaparición: “La mejor manera de hacer, es no ser nada”. Y también: “Soy la mano derecha de Santos, pero una mano derecha que nunca va a aparecer en ningún lado”. Ahí lo tienen. El método. El modus operandi. Hacer y desaparecer. Operar desde la sombra, desde el despacho de Ferraz, con el dinero del partido, pero sin dejar rastro. O al menos eso creían. Porque Pedraz les ha dejado el rastro más largo que la M-30 en hora punta.
Sánchez o es un inútil o es un cómplice. Elijan veneno.
Aquí no hay término medio. O el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE es la persona más ingenua, despistada y mal informada del planeta, capaz de tener a su número tres organizando una trama criminal en la sede del partido sin que él se entere, o lo sabía todo y formaba parte del decorado. La “carta a la ciudadanía”, la reflexión, el suspense de los cinco días… todo eso fue el telón de fondo mientras en Ferraz se cocía esta joya de la corrupción. Así que, señor Sánchez, deje ya el cuento. Porque si usted no sabía nada de esto, yo no solo soy el Capitán América, es que además tengo el mazo de Thor y la armadura de Iron Man. Y me presento a las próximas elecciones.








