El empresario Barrabés elige el mutismo en el Senado como mejor defensa
El empresario Juan Carlos Barrabés, investigado en el «caso Begoña Gómez», se ha acogido este martes a su derecho a no declarar ante la comisión del Senado que indaga el «caso Koldo». Su intervención se limitó a una breve declaración inicial en la que negó cualquier relación con el exasesor ministerial Koldo García y cualquier participación en los contratos públicos investigados.
Este silencio, amparado en el consejo de sus abogados para no perjudicar su defensa en la vía judicial, contrasta con declaraciones previas suyas ante el juez. En ellas, admitió haber mantenido entre «5 y 8 reuniones diferentes» con Begoña Gómez en la Moncloa, a dos de las cuales asistió el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El arte de no contestar
A lo largo de la sesión, los senadores de PP, Vox y UPN intentaron en vano sonsacar información al empresario sobre la naturaleza de esos encuentros en Moncloa, si se habló de negocios y el papel de las cartas de recomendación que Begoña Gómez firmó para proyectos de sus empresas.
La respuesta de Barrabés fue un mantra repetido decenas de veces: «Me acojo a mi derecho a no contestar», «está todo explicado en sede judicial» o «es todo público». Solo en un par de ocasiones se salió del guion. Cuando el senador popular José Manuel Balseiro sugirió que «la mujer del presidente recomendaba y sus empresas facturaban», Barrabés contestó: «Lo veo absolutamente imposible».
La punta de un iceberg judicial
La investigación judicial en la que está inmerso Barrabés es compleja. El juez Juan Carlos Peinado lo investiga por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios, en una causa que tiene como principal investigada a Begoña Gómez.
Según su propio testimonio ante el juez, Barrabés mantuvo numerosas reuniones con Gómez, en las que ella le pidió ayuda para modificar un módulo del máster de la cátedra universitaria que dirige. Tras esa declaración, el magistrado cambió su condición de testigo a investigado.
La trama se cruza con el masivo «caso Koldo», que investiga presuntas comisiones ilegales en la contratación urgente de mascarillas durante la pandemia por valor de 54 millones de euros. Aunque Barrabés niega cualquier vínculo con Koldo García, ha reconocido ante el juez que conoce «desde hace 30 años» a Juan Carlos Cueto, considerado uno de los cabecillas de esa trama.
Consecuencias empresariales y políticas
El escándalo judicial ya está teniendo un impacto económico tangible. Innova Next, la consultora de Barrabés que se benefició de las cartas de recomendación de Begoña Gómez, ha entrado en pérdidas. En 2024 registró un resultado negativo de 868.612 euros, un vuelco total frente a los 322.402 euros de beneficio del año anterior. Su facturación en España se desplomó de 12,45 millones a 6,69 millones de euros.
Políticamente, la comparecencia ha avivado el enfrentamiento. El senador socialista José Latorre denunció una «estrategia espúrea de PP, Vox y UPN» para utilizar a Barrabés y atacar a la mujer del presidente. Por su parte, fuentes populares señalaron que el empresario guardó «el mismo silencio que su ‘socia’, Begoña Gómez, ante el juez».
La investigación sigue su curso, con la Fiscalía Europea también citando a Barrabés por presuntas irregularidades en contratos con fondos europeos avalados por cartas de Gómez. Mientras, en el Supremo, los principales encausados del «caso Koldo», el exministro José Luis Ábalos y su asesor, permanecen en prisión provisional por riesgo «extremo» de fuga.
El silencio de Barrabés en el Senado es, por ahora, la única respuesta pública a unas preguntas que la Justicia sigue intentando resolver.









