Bono y Zapatero en el punto de mira
Las autoridades norteamericanas investigan a los exdirigentes socialistas José Bono y José Luis Rodríguez Zapatero por sus vínculos con el régimen de Maduro, ahora catalogado como terrorista
En un giro significativo de la política exterior estadounidense, la administración Trump ha intensificado su escrutinio sobre las complicidades internacionales del chavismo, dirigiendo específicamente su mirada hacia España. Las investigaciones, que forman parte de la creciente presión sobre el régimen de Nicolás Maduro -oficialmente catalogado como terrorista por el Departamento de Estado-, ahora se centran en las actividades del exministro socialista José Bono y del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por sus conexiones con la cúpula bolivariana.
La investigación se amplía
Fuentes jurídicas conocedoras del proceso que afecta a Hugo ‘El Pollo’ Carvajal, las autoridades norteamericanas han solicitado oficialmente a España información sobre las actividades de Bono en Venezuela. «En España, solo se mira a Zapatero, pero nadie lo hace hacia Bono. En Estados Unidos miran a uno y otro», señalan las mismas fuentes .
La investigación se enmarca en el endurecimiento de la administración Trump contra Caracas, que esta semana ha culminado con la designación del régimen de Maduro como organización terrorista. Este nuevo foco sobre las conexiones españolas con el chavismo abre un escenario de enorme riesgo político para Bono, figura históricamente protegida en España, pero ahora situada en el centro de una investigación internacional por sus vínculos con un régimen designado como terrorista .
Bono, el nexo inicial
Los investigadores identifican a Bono como el «nexo inicial» entre el zapaterismo y Hugo Chávez. Según las fuentes consultadas, fue el exministro quien habría abierto las puertas del régimen bolivariano al expresidente español, facilitando una red de contactos que más tarde permitiría a Zapatero ejercer su papel de «mediador» en Caracas .
Esta conexión es crucial para EE.UU., ya que Carvajal -que conocerá su sentencia el 12 de febrero tras admitir delitos de narcotráfico y narcoterrorismo- dirigió los servicios de Inteligencia venezolanos entre 2004 y 2011, coincidiendo plenamente con el periodo en el que Bono ocupó la cartera de Defensa .
La polémica venta de material de defensa
Uno de los episodios más sensibles que examina la justicia norteamericana es la operación de venta de aviones de transporte y patrulleras españolas a la Armada venezolana, formalizada en 2005 y negociada bajo la supervisión directa del entonces embajador Raúl Morodo y del propio Carvajal .
Bono ha reconocido públicamente su participación en ese macrocontrato, que provocó un choque frontal entre Washington y el Gobierno de Zapatero y benefició a los astilleros españoles en un momento crítico. La operación es ahora analizada en detalle por EE.UU. por su posible relación con pagos y comisiones .
A este marco se suma la documentación entregada en su día por la fiscal general venezolana Luisa Ortega, exiliada del país, quien facilitó a EE.UU. papeles que aludían a presuntas corruptelas vinculadas al Palacio de Miraflores y a comisiones relacionadas con Navantia, fabricante de las embarcaciones .
Morodo, por su parte, fue condenado por la Audiencia Nacional a diez meses de cárcel tras pactar con la Fiscalía y reconocer el cobro de fondos millonarios procedentes de PDVSA -la petrolera estatal venezolana- tras su salida de la embajada, lo que refuerza la pista de los trabajos de lobby prochavistas de antiguos dirigentes socialistas .
Las acusaciones contra Zapatero
Precisamente, algunas de las revelaciones atribuidas a Carvajal incluyen acusaciones de pagos directos del Gobierno venezolano a Zapatero mediante la petrolera estatal
. Carvajal, extraditado desde España a EE.UU. en 2023, siguió teniendo acceso en Madrid a información que ahora emplearía para negociar una condena más favorable.
Pero las fuentes insisten: en EE.UU. no se investiga sólo a Zapatero. «En España sólo miran a Zapatero; en Estados Unidos miran a los dos: a Zapatero y a Bono. Y también a la República Dominicana», repiten las fuentes .
La trama caribeña
La investigación incluye la búsqueda de nexos entre los vínculos chavistas del exministro de Defensa español y sus negocios en República Dominicana, con participación en varias sociedades del país .
Washington no sólo rastrea la actividad pública de Bono, sino también sus vínculos privados y empresariales, incluidos estos intereses societarios en la isla caribeña, que también aparece en las pesquisas .
Contexto de presión creciente
Este nuevo frente investigador se produce en un contexto de presión militar y diplomática creciente de la administración Trump sobre el régimen de Maduro. Recientemente, el presidente estadounidense ha autorizado operaciones encubiertas de la CIA en Venezuela y ha realizado una serie de ataques contra presuntos barcos narcotraficantes en aguas venezolanas .
La Casa Blanca ha desplegado además un impresionante dispositivo militar en la región, que incluye ocho buques de guerra, un submarino nuclear, aviones F-35 y aproximadamente 10.000 efectivos.
«Como he dicho antes desde este podio, el régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela. Es un cartel del narcotráfico. Maduro no es un presidente legítimo. Es el líder fugitivo de este cartel. Está acusado en Estados Unidos de tráfico de drogas a nuestro país», afirmó recientemente la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt .
Implicaciones y Reacciones
Para el régimen de Maduro, estas investigaciones representan otra faceta de lo que denominan una «política de agresión, amenaza y acoso contra Venezuela» . Mientras, en España, el escrutinio sobre dos figuras prominentes del PSOE amenaza con reabrir debates políticos que parecían superados y arroja nuevas sombras sobre la controvertida relación entre el socialismo español y el chavismo.
La ampliación del radar estadounidense sobre las complicidades internacionales del chavismo marca así un nuevo y peligroso capítulo en las relaciones entre Washington y Caracas, con España como inesperado epicentro de unas investigaciones cuyas consecuencias políticas y diplomáticas aún son difíciles de predecir.









