Ábalos señala a Begoña Gómez en el rescate de Air Europa
La entrada en prisión de José Luis Ábalos por el ‘caso Koldo’ deja una sombra de corrupción que se extiende hasta el entorno más cercano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Horas antes de ingresar en Soto del Real, el exministro lanzó una bomba política: insinuó que Air Europa no está imputada porque investigarla conduciría a la esposa del presidente, Begoña Gómez.
De la cúspide del poder a la prisión: la caída de un hombre de confianza
En una jornada de enorme impacto político e institucional, José Luis Ábalos, exministro de Transportes y antiguo hombre de confianza de Pedro Sánchez, ingresó este jueves en la prisión de Soto del Real junto a su exasesor, Koldo García. El juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente decretó prisión provisional sin fianza para ambos, argumentando un «riesgo extremo de fuga».
Este drástico giro se produce en el marco de la investigación por la presunta trama de amaño de contratos de mascarillas durante la pandemia. La Fiscalía Anticorrupción solicita para Ábalos 24 años de prisión por delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación, entre otros. Con su ingreso en prisión, Ábalos se convierte en un triste hito: es el primer diputado en activo en la democracia española en ser encarcelado, lo que deja un escaño vacío en el Congreso y debilita aún más la ya ajustada mayoría del Gobierno.
La acusación desde la sombra: «Ahí podemos llegar a Begoña»
Antes de cruzar las puertas de la cárcel, Ábalos lanzó un mensaje cargado de insinuaciones en una entrevista con ‘El Mundo’. Frustrado y sintiéndose «indefenso», el exministro cargó contra la investigación y aseguró que hay un interés en no imputar a Air Europa. Su declaración más explosiva fue: «¿Por qué no está imputada Air Europa? Porque sería abrir el melón y ahí podemos llegar a Begoña. Podemos llegar bien llegados».
Con estas palabras, Ábalos sugirió directamente que la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, podría estar vinculada a la operación de rescate de la aerolínea. Se refería al préstamo de 475 millones de euros concedido en 2020 a Air Europa a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), gestionado por la SEPI, durante su etapa al frente del Ministerio de Transportes.
El controvertido entramado: llamadas, patrocinios y una investigación paralela
Las insinuaciones de Ábalos no surgen en el vacío. Los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ya habían mencionado a Begoña Gómez en el caso. Según estas pesquisas, existió una conversación entre el empresario Víctor de Aldama y Koldo García en la que Aldama decía: «Javier Hidalgo llamó a Begoña» para acelerar el rescate. El propio Aldama, en declaraciones a EL ESPAÑOL, confirmó esa llamada y llegó a afirmar que «Begoña Gómez presionó desde Moncloa para el rescate de Air Europa».
Además, la investigación periodística ha sacado a la luz los vínculos empresariales entre Globalia, matriz de Air Europa, y Begoña Gómez. La filial de la aerolínea, Wakalua, patrocinó el IE Africa Center, que dirigía Gómez, con un acuerdo que ascendía a 40.000 euros mensuales para su proyecto en la Fundación del IE. No obstante, la entonces directora de Wakalua, Leticia Lauffer, desmintió en el Senado que esta empresa se creara para acercarse a Gómez, ya que Wakalua se constituyó en 2018 y ellas se conocieron en noviembre de 2019.
Desmentidos y batalla política: el otro lado de la moneda
Frente a estas acusaciones, han surgido voces autorizadas que desmienten cualquier irregularidad. Air Europa, en un comunicado, negó «rotundamente» haber pagado las vacaciones de Ábalos y haber solicitado la intervención de Begoña Gómez en las negociaciones del rescate. Por su parte, Bartolomé Lora, quien era el vicepresidente de la SEPI (nombrado por el gobierno del PP) durante la operación, testificó en la comisión de investigación del Senado que el procedimiento fue «impecable» y que fue fiscalizado sin hallar irregularidades por el Tribunal de Cuentas, la IGAE y la Unión Europea . Lora aseguró no haber tenido relación alguna ni con Koldo García ni con Víctor de Aldama, y afirmó que los ministros «no intervenían en la tramitación» de los expedientes.
Sin embargo, la oposición política ha encontrado en este caso munición de grueso calibre. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, reaccionó con dureza, calificando las acusaciones de «extrema gravedad» y cargando directamente contra Pedro Sánchez: «No es una persona rodeada de manzanas podridas, la manzana podrida es él». Feijóo llegó a convocar una manifestación para pedir la salida de Sánchez de La Moncloa.
Una crisis política de consecuencias imprevisibles
La entrada de Ábalos en prisión y sus graves acusaciones no son un hecho aislado. Son la punta de un iceberg de una crisis de corrupción que está sacudiendo los cimientos del PSOE. En los últimos meses, Santos Cerdán, sucesor de Ábalos como secretario de Organización, también ha pasado por la prisión, y el propio hermano del presidente está siendo investigado.
La estrategia de Ábalos, que se siente abandonado por su partido, parece haber cambiado. De una colaboración inicial con la justicia, ha pasado a una actitud de amenaza velada, prometiendo no quedarse callado. Sus declaraciones previas al ingreso en prisión son un «morir matando», una advertencia de que posee información que podría ser devastadora para el Gobierno.
Mientras, Air Europa, en un giro comercial, ha devuelto anticipadamente los 475 millones del rescate, un año antes de lo previsto, tras cerrar un acuerdo con Turkish Airlines. Un final financiero que, sin embargo, está muy lejos de cerrar la crisis política que este rescate ha desatado en las más altas esferas del poder en España.









