Incumplir las advertencias puede costar la vida
Isla Cangrejo (Tenerife), 8 de diciembre de 2025 – Un golpe de mar ha segado la vida de al menos cuatro turistas y mantiene en vilo a la isla con la búsqueda de una quinta persona desaparecida. La tragedia ocurrió ayer por la tarde en la piscina natural conocida como «El Charco de la Muerte», una zona que estaba vallada y precintada por peligro debido a una prealerta meteorológica activa.
Este es el segundo episodio fatal por oleaje en la isla en apenas un mes, y se suma a una tendencia alarmante: 2025 ya lidera la serie histórica de ahogamientos en España, junto con 2017 y 2024. El suceso abre un intenso debate sobre la responsabilidad de los turistas frente a las advertencias y la eficacia de las medidas de seguridad en uno de los destinos turísticos más populares del mundo.
Cronología de una tragedia anunciada
- 16:07 h (domingo): El Centro Coordinador de Emergencias 112 recibe la primera alerta. Varias personas han sido arrastradas por un golpe de mar en la piscina natural de Isla Cangrejo, en Los Gigantes.
- Minutos después: Se activa un masivo despliegue de rescate que incluye helicópteros de Salvamento Marítimo y del GES, una embarcación de salvamento, ambulancias, bomberos y policía.
- Operaciones de rescate: El helicóptero rescata a una persona con vida y recupera un cuerpo. Socorristas en motos acuáticas recuperan a tres personas más del agua, entre ellas una mujer en parada cardiorrespiratoria.
- Noche del domingo al lunes: Tres personas son declaradas muertas en el lugar. La mujer en estado crítico es trasladada al Hospital La Candelaria.
- 7:00 h (lunes): La mujer hospitalizada fallece, convirtiéndose en la cuarta víctima mortal confirmada.
- Todo el lunes: Los equipos de rescate, incluidos buceadores del GEAS de la Guardia Civil, continúan la búsqueda de una quinta persona de la que hablaron testigos, aunque no hay denuncia formal de desaparición.
La paradoja del «Charco de la Muerte»: cerrado, pero lleno
La piscina natural donde ocurrió la tragedia es popular entre los visitantes, pero los locales la conocen por un nombre siniestro: «El Charco de la Muerte». El acceso a la zona estaba expresamente prohibido desde el pasado 3 de diciembre, cuando se decretó una prealerta por fenómenos costeros para todo el archipiélago.
- Barreras físicas: Un precinto y una valla impedían el paso.
- Señalización clara: Carteles en español, inglés y alemán advertían: «Información importante para su seguridad: zona peligrosa en situación de fuerte oleaje», acompañados de fotografías ilustrativas del riesgo.
- Realidad in situ: Pese a todo, en el momento del suceso había unas 20 personas en la zona, la mayoría turistas extranjeros y peninsulares, que habían sorteado las barreras.
El alcalde de Santiago del Teide, Emilio Navarro, confirmó con consternación que «las personas afectadas son turistas que se saltaron los precintos». Incluso detalló que es común que los turistas ignoren las advertencias y que, en ocasiones, los agentes municipales han sufrido agresiones al intentar impedir el acceso.
Un patrón que se repite: la isla bajo el azote del mar
Este no es un incidente aislado y muestra un preocupante patrón de riesgo en las costas de Tenerife: Samed Kizgin, experto en sistemas de alerta temprana, advierte que estos hechos reflejan un «peligro subestimado«. «Una y otra vez vemos que los veraneantes subestiman los riesgos en las costas, ya sea por el fuerte oleaje o las corrientes. Incluso los nadadores experimentados pueden encontrarse en peligro mortal en cuestión de segundos».
Más allá de Tenerife: 2025, un año negro en las costas españolas
La tragedia de Los Gigantes es la punta del iceberg de un problema nacional. Según datos de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo, en lo que va de 2025 ya se han ahogado 441 personas en España (cifra previa a este suceso), una cifra que sitúa al año en la peor serie histórica junto a 2017 y 2024.
Canarias, con este último episodio, se consolida como una de las comunidades más afectadas, solo por detrás de Andalucía en número total de víctimas. Los datos desagregados muestran una tendencia abrumadora: de las 441 personas fallecidas hasta noviembre, 362 eran hombres y 79 mujeres.
Las preguntas sin respuesta
La investigación continúa y la búsqueda del desaparecido mantiene la tensión en la costa. Mientras, varias incógnitas planean sobre esta tragedia:
- Eficacia de las medidas: Si las vallas y precintos son sistemáticamente violados, ¿son suficientes? ¿Se necesitan medidas disuasorias más contundentes o campañas de concienciación más agresivas dirigidas específicamente al turista?
- Responsabilidad compartida: ¿Dónde termina la obligación de las autoridades de prevenir y comienza la responsabilidad individual de quien, conscientemente, se salta una barrera y una señal de peligro?
- Patrón estacional: Los incidentes graves se acumulan en meses de invierno, con mareas y temporales. ¿Se está informando adecuadamente a los turistas, que pueden desconocer el comportamiento del Atlántico en esta época?
El Gobierno de Canarias, mientras continúan las labores de rescate, ha reiterado hoy mismo la necesidad de extremar las precauciones y respetar las indicaciones de las autoridades y los avisos por mal estado del mar.
El luto oficial de tres días decretado por el Ayuntamiento de Santiago del Teide es un recordatorio sombrío de que, a veces, las peores tragedias no son las imprevisibles, sino aquellas frente a las cuales ya estaba puesto todo aviso.









