Óscar San Juan ¿El pago al silencio cómplice o otra cosa peor?

Feb 24, 2026

Sucesos España - Portada 5 NOTICIAS 5 Óscar San Juan ¿El pago al silencio cómplice o otra cosa peor?

 El método Marlaska: Al presunto que tapa una presunta violación, ascenso y destino a su elección

Óscar San Juan, el comisario acusado de ofrecer una «recompensa» laboral a la agente que fue presuntamente agredida por el exjefe de la Policía, no solo se libra del marrón, sino que aterriza como alto cargo en la Policía Científica. El mismo ministro que juraba no saber nada le coloca ahora en un puesto de responsabilidad. ¿Es un premio a la lealtad o un mensaje para futuros delatores?

Fernando Grande-Marlaska llegó al Ministerio del Interior en 2018 con la vitola de juez implacable, dispuesto a regenerar una institución acostumbrada a enterrar sus trapos sucios bajo la alfombra de la moqueta oficial. Siete años después, la promesa de «limpieza» huele más a naftalina que a otra cosa . El último capítulo de esta serie, que bien podría titularse «Los Intocables del DAO», protagoniza la portada de la semana: el cese del número dos, José Ángel González (Jota), por una denuncia de violación con pruebas tan abrumadoras que incluyen un audio de 40 minutos donde, para más inri, el presunto agresor recuerda a su víctima quién manda con la frase: «Oye, que soy el DAO» .

Pero en este culebrón, lo realmente jugoso no es el villano principal, que ya ha caído, sino el destino de sus cómplices. La atención se centra en Óscar San Juan, la mano derecha del exDAO, el escudero leal, aquel que, según la denuncia, ejercía de «brazo ejecutor» de su jefe . La querella, admitida a trámite por un juzgado de violencia sobre la mujer, es clara: San Juan no solo estaba presente en la comida previa a la agresión, sino que, meses después, en julio de 2025, asumió el papel de relaciones públicas del DAO para intentar comprar el silencio de la víctima .

La oferta: elige tu destino (y cállate)

El relato de la agente, que el abogado Jorge Piedrafita ha respaldado con la promesa de aportar el audio de la conversación, es un manual de cómo funcionan las cloacas del poder. El 13 de julio, la víctima recibió una llamada de Óscar San Juan. Lejos de amenazarla, el comisario se transformó en una especie de asesor de recursos humanos con una oferta irrechazable. La proposición, recogida textualmente en la querella, fue que «elija a qué destino/puesto de trabajo quiere ir y que cuando lo tenga pensado, se lo mande por WhatsApp» . Un traslado exprés, un cambio de aires, un ascenso encubierto… todo a cambio de un discreto silencio.

La víctima, lejos de morder el anzuelo, le preguntó si la proposición venía de su jefe. Entonces, San Juan, fiel a la escuela del «yo no he sido», respondió con la clásica huida hacia adelante: «No sé de qué hablas y solo te llamo para saber tus intereses» . Es decir, llamo para ofrecerte la luna a cambio de tu mutismo, pero no sé de qué me hablas. Una pirueta verbal que cualquier niño de primaria reconocería como mentira, pero que dentro de la jerarquía policial parece ser moneda de curso legal.

El premio: a la Policía Científica, un destino a su elección

Y aquí es donde la ironía alcanza cotas estratosféricas. Cuando el escándalo estalló y el DAO dimitió (o fue cesado, según a quién se crea), Marlaska, con esa velocidad de tortuga que le caracteriza para estas lides, apartó a San Juan de su puesto como asesor . Pero, ¡oh, casualidad!, el Ministerio ha decidido que un hombre acusado de coaccionar y pretender comprar el silencio de una víctima de violación es el perfil idóneo para ocupar un alto cargo en la Policía Científica . Porque, efectivamente, ¿quién mejor que alguien que intenta ocultar pruebas para velar por el rigor científico?

Mientras la víctima permanece de baja con un cuadro ansioso-depresivo y necesita protección policial tras filtrarse su identidad, el comisario San Juan, lejos de ser investigado con la celeridad que merece el caso, recibe un nuevo destino de campanillas . Es el sueño de cualquier funcionario: intentas tapar una presunta violación y, como recompensa, te colocan en un puesto de élite. El mensaje que manda Interior a sus filas es claro: la lealtad al jefe, incluso en el encubrimiento de delitos, tiene premio.

El «no sabía nada» como doctrina oficial

Por supuesto, Marlaska, que hace gala de una ceguera y sordera selectivas dignas de un personaje de Molière, asegura que ni él ni su equipo sabían nada hasta el mismo martes en que estalló la noticia . Asegura que supo de la denuncia a las seis de la tarde, media hora antes de que la prensa la publicara, y que actuó con «contundencia» . Tan contundente fue que tuvo que publicar un BOE exprés, casi de urgencia, para oficializar un cese que, según el propio afectado, él ya había presentado voluntariamente . La confusión es tal que no se sabe quién cesó a quién, pero lo que está claro es que mientras el DAO se va a su casa, su compinche se va a la Policía Científica.

Si a esto sumamos que San Juan fue condecorado con una medalla de plata pensionada el pasado mes de septiembre (¡con más de 400 euros de por vida!) por méritos que nadie sabe explicar más allá de su lealtad inquebrantable al DAO, el cuadro es de un cinismo absoluto . Mientras, en la UDEF, otro mando está en prisión por narcotráfico con 20 millones en la pared .

La pregunta es inevitable: ¿Qué hay que hacer para que te castiguen en este ministerio? ¿Violar, coaccionar o intentar comprar el silencio de una víctima? Porque, según se mire, todo apunta a que es el camino más rápido para ascender en el escalafón. Al final, igual lo de «Oye, que soy el DAO» no era una amenaza, sino la contraseña para entrar en la cofradía de los protegidos del ministro.

 

Contenido de Interés

Noticias Indignantes (INSTAGRAM)

El enfoque principal de esta Red Social es compartir contenido visual, como fotos y videos.

Nuestro colaborador difunde nuestras noticias en redes sociales. Tanto en Instagram, X, Facebook y Telegram.

Tal vez te gustaría leer esto