El Maestro de la Posverdad: La Sublime Metamorfosis de la Realidad en la España Sanchista o del Pinocho Español
En la sofisticada tradición española de tomar doce uvas al ritmo de las doce campanadas, el año 2025 llega a su fin bajo el reinado de un presidente que ha decidido elevar el rito a categoría de política de Estado. Pedro Sánchez, no contento con frutales trivialidades, ha optado por ofrecer a la ciudadanía doce exquisitas mentiras (o medias verdades, si se prefiere el menú de degustación), una por cada mes transcurrido, para alegrar la memoria colectiva sobre su gestión. Es la culminación de un arte —la deconstrucción de la realidad— que este estadista ha refinado hasta convertirla en el pilar fundamental de su gobierno. Su relación con la verdad es tan flexible que, ante ella, Groucho Marx, aquel que profesaba no querer pertenecer a ningún club que lo admitiera como socio, parecería un rígido dogmático.
El sanchismo ha inaugurado una nueva era: la de la postpolítica, donde lo dicho ayer es mera anécdota y el único compromiso inviolable es permanecer en el poder. El historiador suizo Jacob Burckhardt definió el Renacimiento italiano como la época del hombre que se hace a sí mismo. Sánchez, más modesto, ha optado por reinventar la realidad a sí misma, y lo hace con una coherencia de hielo derretido.
El Paseo del Poder: Una Coreografía de Volantazos Majestuosos
La obra magna del presidente es su espléndida colección de giros de 180 grados, una coreografía que sus socios y adversarios bailan, a menudo, sin saber el paso siguiente. Este greatest hits de la contradicción sería la envidia de cualquier coleccionista:
- (1ª Campanada) «No dormiría por la noche» (2019): Si pactaba con Podemos. Como buen insomne, tres meses después los convirtió en vicepresidentes. El insomnio, al parecer, se cura con poder.
- (2ª Campanada) «Con Bildu no vamos a pactar» (2015 y 2019): Lo dijo hasta veinte veces en una entrevista, un ejercicio de enfático énfasis digno de recordar. Pronto, en 2020 y 2023, descubrió la utilidad parlamentaria de los panes y los peces.
- (3ª Campanada) Traer a Puigdemont para que «rinda cuentas» (2019): Su compromiso fue solemne. Cumplió a su manera en agosto de 2024: el expresidente «volvió» unas horas para un cameo en Barcelona y regresó a Bélgica, mientras los emisarios de Moncloa tomaban el camino inverso para negociar con el prófugo.
- (4ª Campanada) La amnistía era inviable (Julio de 2023): Un mantra repetido hasta la saciedad en campaña. En octubre del mismo año, descubrió la más excelsa de las virtudes políticas: hacer «de la necesidad virtud». La amnistía pasó de no caber en la Constitución a ser necesaria «en nombre de España».
Este virtuosismo dialéctico no es fruto del azar, sino de una factoría intelectual exquisitamente montada en La Moncloa. Sánchez se ha rodeado de una corte de spin doctors para los que la verdad es un mero accidente de la percepción. Aleix Sanmartín, su gurú electoral, ha teorizado que la validez de una narrativa se mide por sus seguidores, no por su veracidad, llegando a citar el ejemplo de Hitler para ilustrar su punto. El escritor Luisgé Martín, antiguo artífice de sus discursos, alabó las virtudes de la hipocresía, afirmando que «salvo cuando tiene utilidad, yo no creo que haya que decirle a la gente la verdad».
Y en la cima de este andamiaje filosófico se encuentra Diego Rubio, el actual jefe de gabinete del presidente, cuya tesis doctoral versó sobre ‘La ética del engaño’. Rubio sostiene que el engaño modernizó la política al secularizarla y que «una sociedad en la que se expusieran sin rodeos todas las verdades sería más parecida a un infierno que a un paraíso». Moncloa, por lo visto, prefiere el edén de la ficción utilitaria.
Economía en Estado Lisérgico: El «Milagro» de los Números Que Hablan Por Sí Solos
Si en política la verdad es maleable, en economía es directamente alucinógena. Sánchez ha proclamado una y otra vez la «mejoría mes a mes» de la vida de los españoles. Los datos, sin embargo, pintan un fresco algo menos idílico:
- (5ª Campanada) Pensiones y Deuda: El sistema de pensiones, sostenido por transferencias estatales, devoró más de 209.727 millones de euros en 2025, mientras la deuda pública alcanzaba los 1,7 billones de euros, un récord histórico que pesa como una losa sobre el futuro.
- (6ª Campanada) Pobreza Infantil: España ostenta el dudoso honor de liderar la pobreza infantil en la UE, con una tasa del 29.2%, muy por encima de la media europea (19.3%) y por delante de países como Bulgaria y Rumanía.
- (7ª Campanada) Vivienda Inalcanzable: El precio de la vivienda en alquiler se ha disparado un 46% desde noviembre de 2018, y el de la compra un 56% en el mismo periodo. Una generación entera ve cómo el sueño de un techo propio se convierte en una pesadilla de precios estratosféricos.
- (8ª Campanada) El «Escudo Social» Clientelar: Críticos señalan que detrás de las ayudas sociales se esconde un mecanismo de clientelismo, un intercambio calculado de subsidios por votos que crea dependencia en lugar de oportunidades.
Frente a esta realidad, el discurso oficial insiste en un «crecimiento boyante» y una «recuperación modélica». Es el triunfo de la narrativa sobre la estadística, un relato que, como una droga, busca generar una felicidad artificial y desconectada de la experiencia cotidiana.
La Ingeniería del Caos: Dividir, Acusar y Sobrevivir
Ante la imposibilidad de gobernar con una mayoría estable —sus socios independentistas le han retirado el apoyo y la legislatura está en un bloqueo casi permanente—, Sánchez ha perfeccionado la estrategia de la polarización como herramienta de supervivencia.
- (9ª Campanada) El Arte de la Victimización: Cualquier crítica, por fundada que sea, es inmediatamente catalogada como parte de una «campaña de acoso personal, mentiras y fango» orquestada por la «derecha y la ultraderecha». Así, se erige en víctima mártir de una conspiración, uniendo a su base contra un enemigo externo.
- (10ª Campanada) La Fábrica de Dos Españas: Su gobierno ha sido acusado de alimentar conscientemente los conflictos sociales: jóvenes contra mayores, autónomos contra funcionarios, nacionales contra inmigrantes. La estrategia es clara: movilizar a «su España» demonizando a la otra.
- (11ª Campanada) El Dique del Miedo: Su último argumento existencial es presentarse como el «dique» indispensable frente al «mayor error histórico»: un gobierno de derechas y ultraderecha. La promesa ya no es progreso, sino mera contención del apocalipsis político.
- (12ª Campanada) Erosión de la credibilidad y el relato de «regeneración» democrática: Mentir sobre la rapidez y transparencia al abordar el acoso sexual en su partido.
- (13ª Campanada de regalo, por si ha alguien le queda una uva por tragar) Los casos de corrupción que afectan a su entorno familiar y a su partido: Su esposa y hermano (son inocentes), sus exsecretarios del partido (no los conocía), la fontanera (no es del partido), exfiscal general del estado (defiende la verdad).
Un Legado de Niebla
A las puertas de 2026, con su partido acosado por escándalos de corrupción y acoso sexual, sin mayoría parlamentaria y con un calendario electoral adverso, Pedro Sánchez se aferra al poder con la determinación de un náufrago. Su gran logro, sin embargo, trasciende lo político. Ha logrado institucionalizar la niebla como clima discursivo, haciendo que palabras como «promesa», «compromiso» o «verdad» pierdan todo significado estable.
El peligro último no es que un presidente mienta —práctica, por desgracia, no exclusiva de ninguna sigla—, sino que haya construido un sistema donde la mentira ya no es un accidente, sino la argamasa. Donde el engaño se teoriza como ética, la hipocresía se defiende como virtud socialy la narrativa se impone a la realidad, incluso cuando los datos gritan.
Después de todas las campanadas, la determinación de Pedro Sánchez de aferrarse al poder hasta 2027, incluso sin presupuestos aprobados y ante dificultades políticas y judiciales, merece un análisis crítico desde múltiples perspectivas:
España cierra el año no con doce uvas, sino con el regusto amargo de una pregunta: cuando la verdad se convierte en un instrumento más del poder, ¿sobre qué base común puede construirse un futuro? Sánchez, maestro de ceremonias de esta fiesta de la posverdad, no ofrece respuestas. Solo promete que seguirá, «hasta debajo de las piedras», buscando los votos que le permitan mantener en pie el espectáculo. El país, entretanto, asiste a la función entre la incredulidad, la exasperación y la resignación. El telón, de momento, no baja.









