Golpe interno en el PSOE: una denuncia judicial por acoso sexual expone el fallo de los protocolos internos
La militante no tenía más opción: tras cinco meses de silencio desde su primera denuncia interna, el timbre de su casa podía sonar en cualquier momento. «Tendrás que tirar la basura, ¿no? Digo yo», le había escrito su superior político en uno de los cientos de mensajes que documentaban su angustia.
Una militante del PSOE de Torremolinos (Málaga) ha llevado directamente a la Fiscalía de Violencia sobre la Mujer de Málaga una denuncia por acoso sexual contra Antonio Navarro, secretario general del partido en esa localidad, concejal y diputado provincial. La acción judicial se produce tras cinco meses de inacción del órgano interno contra el acoso de Ferraz, al que la denunciante ya había recurrido en dos ocasiones previas sin obtener una respuesta efectiva.
La Fiscalía ha abierto ya diligencias preprocesales para investigar si los hechos pueden ser constitutivos de delito.
La escalada del acoso documentada en WhatsApp
Según la documentación presentada ante la Fiscalía, a la que han tenido acceso varios medios, la denunciante aportó cientos de mensajes de WhatsApp enviados por Navarro desde septiembre de 2021.
Los mensajes muestran una progresión preocupante en el tono y contenido, que comenzó con comentarios personales en conversaciones laborales y derivó en insinuaciones sexuales explícitas:
- Septiembre 2021: «No me esquives, que te quiero meter ficha»
- Mismo periodo: «Lo a gusto que estaríamos ahora con una copa de vino y un sofá»
- Sobre su apariencia: «Es que estás muy buena»
- Sobre su vestimenta: «¿Ese escote lo has tenido siempre?»
En su denuncia, la mujer relata además un episodio de contacto físico no consentido en el que Navarro le tocó el trasero, gesto que ella rechazó advirtiendo que informaría a la dirección del partido si insistía.
Tras este incidente, según los mensajes aportados, Navarro inició un monólogo de más de cinco horas con alrededor de medio centenar de mensajes sin respuesta, que se reanudaron a primera hora de la mañana siguiente.
En los días posteriores, continuó con comentarios como «Cuando te enfadas te pones muy guapa», «Iré depilado por si tienes un desliz» o «Te ponía ahora de vuelta y media».
El fallo del «canal contra el acoso» de Ferraz
La cronología de las denuncias internas presenta un panorama de descoordinación y demoras dentro del PSOE:

La militante presentó su primera denuncia interna el 8 de junio de 2025 ante el órgano federal del partido. Ante la falta de avances, reiteró la denuncia el 14 de octubre, pero según ABC, «nadie le hizo caso».
Finalmente, el 10 de noviembre acudió a la Fiscalía, frustrada por la inacción del partido. En ese momento, el expediente interno llevaba más de cinco meses sin resolverse, según confirmó EL MUNDO.
Fuentes socialistas consultadas explicaron que sí se habían dado pasos en la tramitación del expediente, incluyendo declaraciones de ambas partes y solicitud de pruebas, pero tras dos meses de investigación, no había resolución.
Reacciones políticas y medidas posteriores
Tras conocerse la apertura de diligencias por parte de la Fiscalía, el PSOE de Málaga ha solicitado a la Comisión Ejecutiva Federal la suspensión cautelar de la militancia de Navarro. Además, ha pedido al dirigente que ponga «inmediatamente» a disposición del partido sus cargos institucionales.
José Aguilar, secretario general del PSOE de Málaga, declaró: «No vamos a tolerar ningún comportamiento que suponga acoso alguno a una mujer. El PSOE es un espacio libre de acoso y un espacio de seguridad para todas las mujeres».
Por su parte, Antonio Navarro ha negado las acusaciones, calificándolas de «venganza política» y «denuncia falsa», afirmando que «no hay delito».
Un patrón preocupante y su contexto político
Este caso se produce en un contexto especialmente delicado para el PSOE, que trata de mantener su bandera feminista mientras enfrenta críticas internas sobre la gestión de casos de presunto acoso.
El escándalo se suma al caso de Francisco Salazar, ex secretario de Análisis y Acción Electoral del PSOE y ex alto cargo de La Moncloa, contra quien también se presentaron denuncias por acoso sexual que, según publicaciones, llegaron a «desaparecer» temporalmente de los registros del partido.
La situación ha generado tensiones internas, con críticas abiertas de dirigentes como Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, quien lamentó el daño que «un pequeño grupo de primarios» está causando a la imagen del partido, especialmente entre el electorado feminista.
El marco legal frente al acoso sexual
El caso se enmarca en un contexto normativo reforzado contra el acoso sexual. En marzo de 2024, el Gobierno aprobó un Real Decreto que establece un Protocolo de actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo en la Administración General del Estado.
La Ley Orgánica 3/2007 ya prohibía expresamente estas conductas, definiendo el acoso sexual como «cualquier comportamiento, verbal o físico, de naturaleza sexual que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona».
Para las víctimas de delitos contra la libertad sexual, la legislación española establece que son delitos semipúblicos, requiriendo denuncia para su persecución judicial. Las víctimas pueden acudir a comisarías de Policía Nacional, cuarteles de la Guardia Civil o juzgados de guardia, con derecho a ir acompañadas y a recibir asesoramiento.
Un partido en la encrucijada
La demora en la respuesta del PSOE a las denuncias internas plantea serias preguntas sobre la efectividad de sus protocolos contra el acoso, especialmente cuando los implicados son cargos con responsabilidad dentro del partido.
Con la Fiscalía ya investigando los hechos, el caso ha trascendido el ámbito interno y se ha judicializado, obligando al partido a reaccionar de forma más contundente que cuando la denuncia estaba solo en sus manos.
La militante de Torremolinos, al agotar la vía interna sin resultados, no solo buscó justicia para su caso particular, sino que involuntariamente puso a prueba los mecanismos que el partido dice tener para proteger a las mujeres dentro de sus filas.
El desenlace de esta investigación fiscal y la capacidad del PSOE para gestionar transparentemente estos casos marcarán no solo el futuro político de Antonio Navarro, sino también la credibilidad del partido en su compromiso con la igualdad y contra la violencia machista.









