El presunto agresor sexual era musulmán, así que mejor no montar el pollo

Mar 3, 2026

Sucesos España - Portada 5 OPINIÓN 5 El presunto agresor sexual era musulmán, así que mejor no montar el pollo

La cobardía moral de PSC y ERC

El espectáculo bochornoso que PSC y ERC ofrecieron en el último pleno de Ripoll debería servir para un museo de la desvergüenza política. Mientras una menor sigue pagando las consecuencias de haber sido agredida sexualmente por el imán de la mezquita local, estos partidos han encontrado algo mucho más importante que denunciar: el “uso político” que se ha hecho del caso. Porque, como todos sabemos, lo realmente traumático para una víctima no es la violación, sino que los periódicos se enteren de que su agresor rezaba cinco veces al día.

¿Qué coño significa “poner en riesgo la privacidad de la menor al hacer público el caso”? ¿Acaso hasta ahora la estaban protegiendo con un manto de silencio cómplice? ¿Dónde estaban estos paladines de la intimidad cuando la niña estaba sola frente a su agresor? La respuesta es sencilla: en ninguna parte. Ahora, sin embargo, les ha entrado un arrebato de pudor institucional porque el caso salpica a una comunidad que ellos consideran intocable. Y ojo, que nadie confunda esto con defensa de la comunidad musulmana; esto es puro cálculo electoral vestido de progresismo barato.

Porque aquí está el meollo de la cuestión, la prueba del algodón de la más absoluta de las hipocresías. Si el agresor hubiera sido un cura, PSC y ERC (y el PSOE en su conjunto) estarían ahora mismo pidiendo la abolición del concordato, la expulsión del Vaticano de la UNICEF y la reeducación de todo feligrés con sotana. Si el agresor hubiera sido un empresario catalán de derechas, el «todo el mundo a la calle» sería inmediato, y cada uno de estos partidos estaría compitiendo por ver quién ponía la querella más gruesa y pedía la inhabilitación más ejemplar.

Pero no. El agresor es imán. Es musulmán. Y entonces, oh milagro, aparece el manual del buen izquierdista: «No estigmatizar», «no generalizar», «hay que tener sensibilidad cultural». Es decir: a la mierda la víctima. Lo importante es que nadie piense que en las mezquitas puede pasar algo malo, porque si no, luego viene Vox y se frota las manos. Es la misma lógica retorcida que lleva décadas protegiendo a pederastas en otras instituciones: el miedo al escándalo, el miedo a que el adversario político capitalice el daño.

Lo que realmente les jode a PSC y ERC no es que una menor haya sido violada. Les jode que el caso se haya hecho público porque les rompe el relato. Les obliga a posicionarse y a elegir entre defender a la niña o proteger la imagen de un colectivo que votará en consecuencia. Y han elegido. Han elegido poner la privacidad de la víctima por delante de la condena al verdugo, pero solo cuando el verdugo tiene un perfil que les incomoda.

Es el colmo del cinismo: utilizar la defensa de la víctima como escudo para no tener que atacar al agresor por su condición de imán. Es darle una patada a la ética y llamarle «sensibilidad cultural». Es mirar a una niña destrozada y decir: «Lo sentimos, pero tu violador pertenece a un colectivo vulnerable, así que vamos a intentar que esto no trascienda demasiado para no herir sensibilidades».

Menuda basura. Menuda forma de hacer política, utilizando el dolor de los débiles para no manchar la imagen de los poderosos dentro de su propio censo electoral. Porque al final, la única «utilización política» que existe aquí es la suya: la de callar, la de minimizar, la de poner paños calientes cuando el delincuente tiene el carné equivocado o la religión inadecuada para sus intereses.

Son unos hipócritas de manual. Y lo peor es que se creen con la autoridad moral para dar lecciones. Si esto no es hacer demagogia con el dolor de una menor, que venga Alá y lo vea. Ah, no, que a Alá, mejor no mencionarlo, no sea que ofendamos. Ustedes son la prueba viviente de que, para cierta izquierda, hay víctimas de primera y de segunda. Y esta niña, por desgracia, ha tenido la mala suerte de que su violador tuviera la identidad adecuada para que ustedes prefieran mirar hacia otro lado.

Sigan así. Sigan protegiendo a sus comunidades mientras las niñas pagan el pato. La historia, y los votantes, acabarán pasándoles factura. Ojalá sea pronto.

 

Tal vez te gustaría leer esto