Una historia digna de un libreto de ópera bufa
Las luminarias del arte y la cultura están de enhorabuena: ha nacido una nueva forma de trabajo, un modelo de gestión tan etéreo y sublime que no necesita de los elementos materiales que a los demás mortales nos atan. Es el teletrabajo conceptual, y su máximo exponente es David Sánchez Pérez-Castejón, cuyo nombre artístico es David Azagra, y cuyo parentesco más relevante para esta historia es el de ser hermano del presidente del Gobierno de España.
La historia, digna de un libreto de ópera bufa, comienza en 2017, cuando la Diputación de Badajoz crea, en un acto de mecenazgo público para con las artes, un puesto de Coordinador de Actividades de los Conservatorios. Por una feliz casualidad, este puesto, por el que se recibiría un salario de alta dirección, fue adjudicado precisamente a David Sánchez. Él mismo explicaría años después, ante la jueza instructora, que dio con esta oportunidad laboral de la forma más prosaica y digital posible: «tomando café» y buscando en Google.
El misterio de la Oficina de Artes Escénicas: una entidad metafísica
El puesto, con el tiempo, evolucionó de manera orgánica. Dejó de ser un simple coordinador para transformarse, mediante un reglamento interno no publicado, en el Jefe de la Oficina de Artes Escénicas. Aquí es donde la historia alcanza cotas de genialidad creativa.
Durante su declaración judicial en enero de 2025, David Sánchez fue preguntado por las características físicas de esta oficina que dirigía. Su respuesta fue un destello de brillantez conceptual: no se trataba de un lugar físico, sino de algo «conceptual». Un despacho que no es un despacho, una oficina que no ocupa espacio. Un triunfo del idealismo sobre el materialismo más burdo.
Cuando la jueza le preguntó específicamente por la sede social de dicha oficina, su respuesta fue un sincero «No le podría decir». Tampoco pudo precisar la ubicación exacta de sus dependencias dentro de la Diputación, alegando que usaba «diferentes dependencias». Del mismo modo, mostró cierta dificultad para describir a qué se dedicaba el único compañero que mencionó tener, un detalle menor en la gran obra de arte performativo que era su labor.
Esta ingravidez laboral se extendía a su presencia física. Preguntado por la frecuencia con la que acudía a su puesto, respondió que lo hacía «cuando es necesario» y «todo lo que necesito», sin poder dar una cifra concreta. Aseguró trabajar «todos los días de la semana», aunque sus actividades —muchas en Portugal, Madrid o Barcelona— parecían desarrollar más el concepto de la ópera por los pueblos que la tediosa gestión administrativa de unos conservatorios con los que, según se desprende de los correos incautados, tenía un contacto más bien esporádico.
Un cúmulo de casualidades cronológicas y terminológicas
La investigación judicial, iniciada por la denuncia del sindicato Manos Limpias, ha ido desgranando una serie de sincronicidades dignas de estudio.
- Coincidencia temporal: La jueza instructora, Beatriz Biedma, ha trazado una línea temporal reveladora. La creación del puesto en la Diputación quedó paralizada tras la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE en octubre de 2016. El proceso se reactivó cuando este inició su campaña para recuperar el liderazgo en mayo de 2017, y la plaza fue adjudicada a su hermano unos días después de que Pedro Sánchez fuera proclamado nuevamente secretario general en junio de ese año.
- Un apodo premonitorio: En el entorno de los conservatorios y la propia Diputación, el futuro ocupante de la plaza era conocido, antes incluso de su adjudicación oficial, con el sobrenombre de «el hermanísimo». Un término cariñoso y desde luego nada influyente.
- Un conocimiento sorprendente: La jueza sospecha que la plaza se creó a petición del «entorno más cercano» de David Sánchez, conocedor de que el músico «carecía de trabajo estable». El entonces presidente de la Diputación, Miguel Ángel Gallardo (también imputado), asegura, sin embargo, que no sabía que Pedro Sánchez tenía un hermano hasta después de contratarlo. Una laguna biográfica comprensible en un político de alto nivel.
- Un cambio de aires estratégico: Miguel Ángel Gallardo, tras ser citado a juicio, se convirtió en diputado autonómico, adquiriendo la condición de aforado. La jueza consideró que esta maniobra podía constituir un fraude de ley para cambiar de jurisdicción, aunque finalmente el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura devolvió el caso al tribunal ordinario.
Epílogo judicial: del «concepto» al banquillo
La farsa, o la obra de arte vanguardista —según se mire—, tendrá su tercer acto en un escenario más convencional: un tribunal. La Audiencia Provincial de Badajoz ha fijado el juicio oral para los últimos días de mayo de 2026. David Sánchez y Miguel Ángel Gallardo se sentarán en el banquillo, junto a otros nueve imputados, acusados formalmente de prevaricación y tráfico de influencias.
Manos Limpias y otras acusaciones populares piden para ellos tres años de cárcel. La Fiscalía y las defensas, por su parte, piden la absolución. El abogado de David Sánchez ha calificado las acusaciones de «castillo de naipes» que se va cayendo, y se ha mostrado especialmente satisfecho porque investigaciones de la UCO y la Agencia Tributaria descartaron un supuesto enriquecimiento ilícito que Manos Limpias había denunciado inicialmente.
Mientras tanto, el protagonista de esta singular historia, quizás desde la inmaterialidad de su oficina conceptual o desde su residencia en la localidad portuguesa de Elvas, sigue adelante con su misión: expandir el género de la ópera por los pueblos. Un trabajo, sin duda, tan necesario como intangible.








