El Crimen de la Plancha

Nov 18, 2025

Sucesos España - Portada 5 ESPAÑA NEGRA 5 El Crimen de la Plancha

El Asesinato, la Fuga y el Misterio Final de Cecilia Aznar

En el Madrid de principios del siglo XX, un crimen brutal conmocionó a la sociedad y llenó las páginas de la prensa sensacionalista. No fue un robo complejo ni una venganza elaborada, sino un acto de violencia doméstica que desveló una historia de codicia, fuga fallida y un misterio que se perdió en los confines de la Guerra Civil. Esta es la crónica del Crimen de la Plancha de 1902, un caso que sigue fascinando por su crudeza y sus giros inesperados.

La Escena del Crimen: Una Mañana Sangrienta en la Calle Fuencarral

El 22 de junio de 1902, el bullicio matutino de la calle Fuencarral de Madrid se vio interrumpido por un macabro descubrimiento. En el interior de una vivienda, yacía el cuerpo sin vida de Manuel Pastor y Pastor, un hombre de cierta posición. La escena era dantesca: la víctima había sido atacada con saña mientras dormía, sin oponer resistencia. El arma homicida, un objeto cotidiano y doméstico, añadía un elemento de terror a lo sucedido: una plancha.

La autora material fue su joven criada, Cecilia Aznar Celamendi, de apenas 21 años. Movida por la codicia, descargó repetidos golpes con la pesada plancha sobre la cabeza de su patrón. Su objetivo: un botín de 14.000 pesetas y 4.000 francos franceses, una auténtica fortuna para la época que le permitiría escapar de una vida de servidumbre.

Tras el brutal asesinato, Cecilia recogió el dinero y desapareció en la noche madrileña, iniciando una huida que la convertiría en la mujer más buscada de España.

La Huída: De Madrid a Barcelona, un Rastro de Despilfarro e Inexperiencia

La policía inició una cacería humana sin éxito durante semanas. Pero Cecilia, inexperta y probablemente abrumada por su nuevo estatus de fugitiva, cometió un error tras otro. Su rastro la llevó hasta Barcelona, donde su historia dio un giro tragicómico.

En la capital catalana, la joven asesina creyó encontrar compañeros de aventura. Conoció a Siscu Garreta, Jaume Iglesias (alias «el inglesito») y Eulàlia Esplugues, una panda de estafadores que rápidamente identificaron a Cecilia como una presa fácil. Disfrutaron juntos de una noche de lujo y desenfreno en un hotel de alta categoría, financiada con el dinero manchado de sangre.

Al día siguiente, los estafadores, creyendo que solo se enfrentaban a una ladrona, urdieron un plan para despojarla de lo que quedaba del botín. Le convencieron de que en la localidad gerundense de Puigcerdà existía un puerto poco vigilado, ideal para huir hacia Francia. Cecilia, confiada, cayó en la trampa. Fue robada y abandonada, sin un céntimo, en Puigcerdà, donde las autoridades, alertadas, no tardaron en detenerla sin oponer resistencia.

Condena, Conmutación y una Fuga Casi de Película

Juzgada y hallada culpable del asesinato de Manuel Pastor, Cecilia Aznar fue condenada a muerte en garrote vil. Sin embargo, el destino, o la clemencia real, intervinieron. El Rey Alfonso XIII, apelando a la compasión por el hijo pequeño que Cecilia iba a dejar huérfano, le conmutó la pena capital por 30 años de reclusión en la prisión de Alcalá de Henares.

Pero la historia de Cecilia estaba lejos de terminar. Encerrada en Alcalá, demostró una audacia insospechada. Junto a Antonia Hernández Martín, una reclusa condenada por adulterio de la que se había hecho amiga, planeó una fuga rocambolesca.

Armadas únicamente con un clavo grande y una cuchara, lograron arrancar el cerrojo de su celda. Liberadas, se encaramaron por una ventana hasta el patio del lavadero de la prisión. Allí, con sábanas anudadas a modo de cuerda, se descolgaron hasta el campo de equitación militar contiguo, desde donde huyeron sin ser vistas.

Su libertad fue efímera. La fuga se descubrió en el recuento de la madrugada y, pocas horas después, dos guardias civiles las capturaron cerca de Loeches, a solo 15 kilómetros de la prisión. Su épica huida había durado menos de un día.

El Misterio Final: ¿Qué Fue de Cecilia Aznar?

Tras este intento fallido, Cecilia Aznar parece haber aceptado su destino. Los registros indican que se convirtió en una reclusa ejemplar durante los años siguientes. Su rastro histórico se mantiene en la sombra hasta 1937, en plena Guerra Civil Española.

En ese año, el gobierno de la República, en una controvertida medida, abrió las puertas de muchas prisiones. Cecilia Aznar, como tantos otros presos, recuperó su libertad. A partir de ese momento, su pista se pierde para siempre.

No hay registros de su paradero, de una nueva vida o de su muerte. El Crimen de la Plancha, que comenzó con tanta violencia y siguió con fugas y engaños, concluye con el más absoluto de los silencios, un misterio sin resolver que cierra para siempre el capítulo de una de las criminales más famosas de la España del siglo XX.

Contenido de Interés

Noticias Indignantes (INSTAGRAM)

El enfoque principal de esta Red Social es compartir contenido visual, como fotos y videos.

Nuestro colaborador difunde nuestras noticias en redes sociales. Tanto en Instagram, X, Facebook y Telegram.

Tal vez te gustaría leer esto