Cuando la ficción supera a la realidad
El Monologo de Félix Bolaños
Murcia. – Anoche, en un acto que bien podría haberse confundido con el Comedy Central, el ministro Félix Bolaños, portador de un carnet de socio VIP del Club de Comedia Política, ofreció un monólogo de tal calibre hilarante que los asistentes al XXVII Congreso Nacional de la Asociación Profesional de la Magistratura, luchaban por contener las lágrimas… de risa. No, no era un mitin. Era un open mic de alto nivel, y el chiste del año se lo llevó Bolaños.
El sketch estrella de la velada, la joya de la corona que dejó a la audiencia con dolor en el diafragma, fue cuando Bolaños, con una solemnidad digna de los mejores cómicos, defendió la “autonomía” y la independencia del Ministerio Público. “Actúa de manera independiente a los intereses del Gobierno”, declaró, probablemente esperando una tanda de aplausos. En su lugar, lo que estalló fue una carcajada colectiva, un sonoro y terapéutico estallido de júbilo que seguramente se oyó en la sede de la Fiscalía. No está claro si se reían con él o de él, pero el caso es que la función fue un éxito.
Los asistentes, entre espasmos de hilaridad, se miraban unos a otros con complicidad. “¡Qué crack Bolaños!”, debió pensar alguno, secándose los ojos. “Lleva el timing cómico en la sangre. Decir eso con esa cara de poker… ¡Es un genio!”. Y lo es. No cualquiera puede presentar una ficción tan elaborada como si fuera un informe de gestión. Es el Chiquito de la Calzada de la política nacional, especializado en el subgénero del “realismo mágico institucional”.
Este exitoso número de comedia se enmarca en la floreciente temporada del “Club de Comedia Política”, una iniciativa transversal a la que se han apuntado todos los partidos. Cada cual con su estilo. Los populares, por ejemplo, son expertos en la sátira de la indignación selectiva, riéndose a carcajadas de los casos de corrupción ajenos mientras adoptan una expresión grave y contrita cuando se mencionan los propios. Es un ejercicio de alta hipocresía que el público siempre agradece.
Los nacionalistas independentistas, maestros del stand-up emocional, sus monólogos giran siempre en torno al mismo chiste: la opresión. Es un running gag que, aunque se repita durante décadas, su base de fans siempre lo encuentra fresco y revolucionario.
Pero anoche, el premio al mejor cómico fue, sin duda, para Bolaños. Porque en los tiempos que corren, donde la línea entre la política y el entretenimiento es más fina que un presupuesto municipal, lo más honesto es reír. Reír para no llorar. Reír porque, si nos tomáramos en serio declaraciones como que la Fiscalía es independiente del Gobierno, probablemente nos daría algo.
Así que, señores y señoras, no se enfaden con nuestros políticos. No son mentirosos, son cómicos. Y su escenario es el país entero. La próxima función, en el próximo pleno del Congreso. Entrada gratuita. Pagamos con nuestros impuestos.









