El crimen de Fuente Álamo

Nov 26, 2025

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La condena del bisabuelo de Pedro Sánchez

En un hecho que conmocionó a la España de 1932, Juan Bautista Pérez-Castejón Marín, bisabuelo del actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue condenado a 14 años, 8 meses y un día de prisión por el asesinato de su compañero de la Guardia Civil, José Ruiz Capel. El suceso, ampliamente recogido por la prensa de la época y documentado en archivos judiciales, revela una compleja historia familiar que se entrelaza con los convulsos años de la Segunda República y la posterior Guerra Civil.

Los hechos: ocho disparos en la casa-cuartel

El crimen ocurrió el 20 de noviembre de 1932 en la casa-cuartel de la Guardia Civil de Fuente Álamo, Murcia, donde ambos guardias vivían con sus familias. Según relataban los periódicos de la época, Pérez-Castejón esperó a su compañero José Ruiz Capel en un pasillo mientras este se encontraba en el retrete.

Cuando Ruiz Capel salió, Pérez-Castejón descargó ocho disparos de su pistola reglamentaria Star de calibre 9 milímetros contra él, causándole la muerte instantánea. La víctima cayó «bañado en sangre», con heridas en la cabeza y el pecho, según la descripción periodística de entonces.

Los periódicos señalaban que entre ambos guardias existían antiguos resentimientos por cuestiones del servicio, y que el día anterior Pérez-Castejón había amenazado con matar a su compañero. Un trágico episodio que se desarrolló ante los ojos del hijo de ocho años de la víctima, quien, al ver a su padre morir, intentó agarrar una pistola para disparar al agresor, siendo impedido por la intervención del sargento del puesto.

Repercusión en la prensa de la época

El crimen tuvo amplia cobertura periodística en noviembre de 1932, apareciendo en diarios como ‘Ahora’, ‘El Heraldo de Madrid’ y ‘El Liberal’.

«Un guardia civil es muerto a tiros por un compañero en Fuente Álamo«, tituló el diario ‘Ahora’ en su edición del 22 de noviembre de 1932, basándose en un telegrama recibido en el Gobierno civil. Por su parte, ‘El Heraldo de Madrid’ se limitó a un escueto «Un guardia civil mata a otro a tiros».

El proceso judicial: dos juicios y una condena

El caso presentó complejidades jurisdiccionales desde el inicio. El Tribunal Supremo tuvo que dirimir si el caso correspondía a la jurisdicción militar o la civil, decantándose finalmente por esta última al considerar que el suceso «no tenía vinculación con el servicio que ambos guardias prestaban».

  • Primer juicio: En junio de 1934, un jurado absolvió a Pérez-Castejón, pero la sala, accediendo a la petición del fiscal, acordó la revisión y un nuevo juicio.

  • Segundo juicio: En marzo de 1935, la Justicia republicana lo condenó a 14 años, 8 meses y un día por delito de homicidio sin agravantes ni atenuantes, además de imponerle el pago de una indemnización de 15.000 pesetas a la familia de la víctima. El defensor había solicitado la aplicación de la atenuante de arrebato y obcecación, pero la solicitud fue desestimada.

La prensa de la época se hizo eco de la sentencia. El periódico monárquico ‘La Época’ tituló: «Vista de una causa contra un Guardia Civil», mientras que el ‘Diario de Madrid’ informó sobre la «Condena a un guardia civil», señalando que «el Jurado estimó excesiva la pena; la prueba testifical resultó desfavorable para el procesado».

Fuga y vida bajo identidad falsa

Pérez-Castejón comenzó a cumplir condena en la cárcel de San Antón de Cartagena en marzo de 1935, pero solo cumplió 16 meses efectivos. En julio de 1936, «la situación revolucionaria desencadenada por el golpe militar vació las prisiones en toda la zona leal al Gobierno», beneficiándose de esta situación y abandonando la prisión.

Tras su fuga, según documentación de la época, «marchó por la parte de Granada y después por Valencia como cabinero». Existen informes que lo sitúan como miliciano en la brigada del comunista Valentín González, ‘El Campesino’, donde alcanzó el grado de capitán, aunque otros documentos lo ubican en los frentes de Granada o Teruel.

Las autoridades franquistas abrieron diligencias en noviembre de 1939 contra él por quebrantar su condena. Fue entonces cuando eliminó el apellido ‘Castejón’, pasando a figurar en los padrones municipales entre 1940 y 1965 como Juan Pérez Marín . Bajo esta nueva identidad, vivió con su familia primero en Vallecas y después en Madrid, trabajando sucesivamente como albañil, jornalero, vendedor y pescadero.

No fue hasta 2001, veinticuatro años después de instaurarse la democracia, cuando los descendientes recuperaron el apellido originario: Pérez-Castejón.

Una ironía histórica familiar

La historia familiar de los Pérez-Castejón durante la Guerra Civil presenta una notable paradoja. Mientras Juan Bautista luchaba en el bando republicano, su hijo Mateo Pérez-Castejón Díaz -abuelo materno de Pedro Sánchez- inicialmente enrolado en «filas rojas», terminó pasándose al bando nacional como legionario, siendo condecorado por el régimen de Franco con la Medalla de Campaña y dos Cruces Rojas del Mérito Militar.

El crimen de Fuente Álamo y sus consecuencias representan no solo un episodio dramático en la historia familiar del presidente Sánchez, sino también un reflejo de las complejidades y contradicciones de una España marcada por profundas divisiones y lealtades cambiantes durante uno de los períodos más convulsos del siglo XX.

 

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